Corner pop-up Fini

En un hipermercado, el comprador decide en cuestión de segundos. Fini nos puso un reto goloso: que, entre los cientos de referencias del lineal de un Carrefour, su marca no solo se viera, sino que invitara a acercarse y a quedarse un rato. La respuesta no fue un expositor más, sino un corner pop-up de cartón: una pequeña tienda Fini levantada dentro del propio hipermercado, con su suelo, su música y su producto bien a mano.
Lo que buscaba Fini
- Destacar de un vistazo en un entorno tan saturado como un híper.
- Exponer producto real, con peso, y no simple cartelería decorativa.
- Llevar al punto de venta el ADN experiencial de la marca.
- Un montaje sencillo, que pudiera levantar el propio equipo de la tienda.
Un corner que se recorre, no que se mira
La clave de un buen marketing en punto de venta es que el cliente deje de pasar de largo. Por eso no diseñamos un soporte aislado, sino una isla de marca con recorrido propio. Un suelo con un camino de teclas de piano marca el paso y mete al comprador en territorio Fini antes de ver una sola bolsa. Alrededor, los módulos de cartón se reparten el papel:
- La torre central, con ganchos de metal que sostienen el producto a la vista y al alcance de la mano.
- El módulo Rollers, con su personaje propio, dedicado a uno de los productos icónicos de la marca.
- Los paneles Fini, con las bolsas colgadas sobre el branding de la marca.
- El tótem Fini Sound, con un QR que lleva a la experiencia musical de Fini: un selector de mood donde cada estado de ánimo tiene su playlist.
- Un módulo «Try me / New», pensado para que el cliente descubra el último lanzamiento.
- Las mascotas troqueladas, que le ponen cara a la marca y rematan el conjunto.
Juntos convierten unos metros de pasillo en un espacio que se recorre, se toca y se recuerda.






Cartón, sí, pero del que aguanta
Que sea cartón no significa que sea frágil. Esta es una PLV pensada para el día a día del retail: los ganchos de metal y la estructura ofrecen una alta capacidad de carga para colgar producto real, y el conjunto soporta el trajín de cientos de clientes diarios. La durabilidad que necesita una gran superficie, con la ligereza y el coste que solo da el cartón bien fabricado.
Se monta en dos horas, sin complicaciones
Uno de los grandes argumentos de este formato es lo fácil que resulta ponerlo en pie. El corner completo se levanta en unas dos horas y lo monta el propio equipo de la tienda, sin obra ni técnicos especializados. Y al ser ligero, es fácil de transportar, así que el mismo concepto puede viajar y repetirse en otros centros: justo lo que necesita una marca que quiere estar presente en varias tiendas a la vez.
En qué se diferencia un corner de un expositor
No todos los proyectos de punto de venta son iguales, y elegir bien el formato marca la diferencia. Un expositor es un soporte individual que presenta un producto dentro del lineal. Un corner, en cambio, ocupa una zona delimitada y agrupa varios módulos para crear un espacio de marca completo, casi una tienda dentro de la tienda. Y cuando ese espacio se monta para una acción temporal o un lanzamiento, hablamos de una tienda pop up. El corner de Fini reúne los tres mundos: la fuerza expositora de un buen mueble, la presencia de un corner en centro comercial y la flexibilidad de un pop-up.
Por qué cartón y no otro material
Frente a soportes de metal, metacrilato o madera, el cartón juega con ventaja en este tipo de acciones. Es más económico, lo que permite producir varias unidades y llegar a más tiendas con el mismo presupuesto; es totalmente personalizable, porque se imprime a todo color y se troquela con cualquier forma; y es ligero y reciclable, fácil de transportar y de retirar cuando la campaña termina. Para una activación de marca en el punto de venta, esa combinación de coste, imagen y agilidad es difícil de igualar.
Para qué marcas funciona un formato así
Un corner pop-up de cartón encaja especialmente bien en marcas de gran consumo con distribución en grandes superficies: alimentación, golosinas, bebidas, cosmética o cualquier producto que se juegue la venta por impulso. Es un recurso ideal para lanzamientos y para campañas estacionales —Halloween, Navidad, verano—, o para reforzar la presencia de una marca durante una temporada concreta. Si el producto necesita destacar, contar algo y dejar huella en la tienda, este tipo de PLV experiencial cumple.
Un punto de venta que se convierte en experiencia
Eso es, al final, lo que le pedimos al cartón cuando lo ponemos al servicio de una marca como Fini: que un pasillo de hipermercado se transforme en un sitio donde el comprador para, mira, juega y recuerda. Impacto visual, interacción y una operativa sencilla, todo en un mismo montaje.
¿Quieres un corner o un expositor así para tu marca? Cuéntanos tu proyecto y te preparamos un presupuesto.